domingo, 3 de febrero de 2013

LA INCONDICIONAL



Mi incondicional: Mi madre. 

Ojalá muchos de vosotros sintáis lo mismo por ellas.

Dice la psicología del desarrollo, que cuando el bebé se acostumbra a la voz de su madre, sabe distinguirla entre las del resto de mujeres. Es entonces cuando el bebé reacciona positivamente ante la melodía y el ritmo de una voz concreta. Es entonces cuando se calma, cuando se excita, cuando se siente en paz y en compañía, porque la voz de su madre le indica que está allí, a su lado.


A mí, no me podría haber tocado una melodía mejor. La melodía que he seguido hasta ahora se ha convertido en lo más importante de mi vida, porque tras interiorizarla, me ha convertido en lo que soy. A través de esa voz he aprendido los valores más esenciales, las actitudes más recomendables, las palabras más justas. Esa voz ha sido mi hogar y mi mejor escuela.

Esa voz tiene dueña, y es mi madre.


No obstante, esa voz sólo ha sido recurso e instrumento del “mucho más” al que me estoy refiriendo. Con mi madre he aprendido que la melodía más bonita es la que uno  mismo desea como voz. He entendido que en nuestro camino, no importan los sucesos, pues lo esencial es la actitud. Mi madre ha sido la caja del tesoro que yo he tenido la oportunidad de encontrar, pues recoge los conocimientos y valores aprendidos tras las experiencias de toda una vida. 

Ella no la ha visto pasar, sino que ha pasado por ella, modificándola según sus límites y posibilidades. Ha puesto sonrisas donde había lágrimas, ha puesto amor en momentos de desesperación, calma en el caos, paciencia en la espera, pasión en las historias imposibles y, entre tantas otras muchas cosas, me puso a mí, donde quizás nunca hubiera existido nada.


En mis 22 años de tonterías, nunca me ha fallado. Sin ella, no sería quien soy, puesto que ella me ha dado todas las oportunidades de las que he disfrutado para poder llegar a este punto que, por cierto, es al mejor punto al que he llegado nunca. Además del tesoro, en la caja siempre ha dejado previsible e inteligentemente un espacio vacío lleno de “por si acasos”. En estos “por si acasos” entran todas aquellas cosas que no ha aprendido y que está dispuesta a conocer. Ese espacio actúa como esponja absorbiendo todo aquello positivo que los demás puedan enseñarle. Y te aseguro que en ese espacio, ella, es una experta. Es increíble cómo se ha ido adaptando a mis cambios y, momento a momento, ha ido ella cambiando también. 




Lo sorprendente es que, si así lo ha hecho, ha sido por la fuerza interior que la empujaba por dentro, con una mezcla de cariño y buenas intenciones, le nació una perfecta intuición de madre que me lleva a mí a la conclusión de que, de ninguna de las maneras, lo podría haber hecho mejor.


Mis palabras de agradecimiento incondicional podrían nunca tener fin, pero es sencillo, sintetizando... gracias por ser tú. Gracias por ser la madre que, si no tuviera, envidiaría tener. Gracias por tus esfuerzos sin un manual de instrucciones. Gracias por los errores que cometes y con los que luego aprendes. Gracias por mi padre, por elegirlo a él, por ser la pareja que algún día me gustaría a mí reflejar a mis hijos. 


Gracias por todas esas cosas que no se pueden agradecer con palabras, pero sé que en todas éstas que no sé cómo escribir, ya se están expresando solas y se te están materializando ahora mismo en forma de emociones, que es lo que realmente trato de transmitir. 


T’estimo, y ésto es lo único que no puedo decirte en castellano, porque con ninguna otra palabra sinónima de ésta y en otro idioma podrías entenderme mejor. Aunque en realidad, t’estimo en català, pero te quiero en todos los idiomas del mundo y en los que todavía no se han inventado.




Noemí Carnicero Sans.

5 comentarios:

  1. Noemi.con cada palabra te creces.mi enhorabuena por regalarnos estos textos qur hacen que a todos los que nos cuesta expressarnos nos emocione i que de alguna manera haces que nos identifiquemos con cosas tan normales en.la vida pero que quizas nunca podriamos expressarlas.hoy por todas ellas,porque nunca nos fallaran i porque el amor de madre no se puede comparar con nada.felicidades

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  2. Soy Cecilia. I que sepas que cada texto me gusta mas.Que grande eres!!!Sigue asi porque al final veras tu recompensa.

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  3. Noe, que bien expresado, orgulloso.
    Un beso, no tendras otro bono?

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  4. Creo que la mayoría de nosotros nos vemos reflejados en tus textos como si de espejismos se trataran. Creo que lo esencial en la vida es el amor, necesitamos amor en nuestra infancia - en su ausencia lloramos - el amor es lo más importante porque es la estructura que forja nuestro carácter y nuestras aptitudes afectivas. Cuando somos mayores sin él nos desvanecemos. "la teva mare" esta satisfecha por tener una hija como tú porque: "de tal palo tal astilla",se que dicha frase tiene connotaciones negativas, pero no todo es blanco ni negro en la vida, sino gris y en el contexto en el que se encuentra significa que has heredado la bondad materna... Cada una de tus publicaciones es una dosis de felicidad para tu incondicional.

    Un fuerte abrazo :)

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  5. Hola Noe! Hoy he visto a tu "incondicional" y me ha hablado de tu blog. Es encantador, como tu, además de ameno y adictivo.
    Desde Hoy tienes una admiradora más. No cambies nunca.
    Mil petons des de Lleida.

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