lunes, 25 de marzo de 2013

ERES PQ SERÁS

Qué pretendías. 


Si aterrizaste en mi vida sin aparecer en el panel de llegadas. Si fuiste una inundación en verano y los 25 grados de invierno. 

Qué pretendías. 

Si te conocí cuando menos te esperaba, si entraste en mi vida cuando peor preparada estaba. Mi maleta siempre llena, lista para huir al mínimo percance, lista para escapar de nuevo, como siempre. Por eso funcionó: porque no hizo falta. Escogiste el avión sin escala, pagando por un vuelo directo a mí el más alto de los precios. Fuiste el agua en mi sofoco y la calidez en mis temblores. Eres lo que fuiste pero, además, eres porque serás. Y, por eso, cada paso contigo tiene sentido. 

Hoy viajo con la misma maleta y, sin embargo, llena de cosas distintas. Hoy ya no voy preparada, porque no necesito estarlo. Hoy, esa maleta, me la has llenado de confianza. Maldito el día en que no creí en ti. Perdóname con retraso. No recogí demasiados motivos para hacerlo. 

Tu aparición rompió mis esquemas pero esperanzó mis valores. Eres una caricia entre todas las bofetadas, la carcajada de mis peores días y el abrazo en mis momentos de soledad. Eres por todo lo que ya has sido pero, sobre todo, te recuerdo que eres porque serás. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

(IM)POSIBLE


Aléjate.


Sí. Aléjate de lo imposible y comienza a convertirlo en improbable. Cuando sea improbable,  trabaja en las probabilidades para que alguna de éstas se convierta en posibilidad y la posibilidad resulte un éxito. ¿En cristiano?: Deja de vivir la vida que otros quieren que vivas y empieza a vivir la tuya. El tiempo pasa, y no despacio, y todo aquel tiempo que no estés disfrutando se convertirá, automáticamente, en tiempo que estás perdiendo.

 Hay cosas que son como son, pero hay muchas otras que, por suerte, pueden ser como quieres que sean. Siempre aparecerá algún atrevido que te mal-aconseje, de forma resignada, y firmando bajo la voz de la experiencia. Una experiencia que, según ellos, le atribuyen automáticamente a la edad. Pero créeme, te aconsejan desde la cobardía. Sí, esa cobardía que a ellos les ha impedido luchar por algo por miedo a fracasar o porque alguien les convenció anticipadamente de que no se merecían tal éxito. Fracasaron cuando se lo creyeron. Cuando alguno de estos sabios aparezca en tu vida con ganas de fastidiar tus ilusiones, espero que tú ya hayas tenido tiempo de enamorarte de ti y, por lo tanto, sepas que ésa no es la pelota que a ti te toca recoger.

Y, ojo, evidentemente existen sueños imposibles. Los reconocerás en las palabras de otros cuando te percates de que esa persona no ha troceado su sueño para convertirlo en pequeños objetivos alcanzables que, algún día, le permitiesen llegar a él. Sueños imposibles son aquellos, también, que tú ya catalogaste de imposibles y a los que nunca te has tomado en serio.

miércoles, 13 de marzo de 2013

ELISABET BAURIER


"Todos somos creativos, lo que pasa es que enfocamos nuestra creatividad de distinta manera y en distintos ámbitos"


Elisabet Baurier. Nacida en Vic en 1977. Redactora publicitaria, consultora en la UOC y creadora de la editorial infantil Vabau. Su proyecto creativo Vabau ha sido premiado por la Cambra de Comerç de Barcelona al proyecto más innovador (2010), finalista en los Premis Disseny per al Reciclatge (2011) y en los premios Art Books Wanted de Editon Lidu (2012).





Buenos días, Elisabet. Según tu opinión y experiencia, ¿qué es para ti la publicidad?
Es mi modus vivendi, así que mi visión de la publicidad es más práctica que teórica. Yo la entiendo como el oficio de crear mensajes -visuales, sonoros, escritos-  en nombre de un emisor que los quiere hacer llegar a un receptor concreto. Los publicistas somos intermediarios. Escuchamos lo que el anunciante quiere decir y lo transformamos en un mensaje atractivo para sus clientes. No somos artistas ni creamos gratuitamente, siempre hay un objetivo comunicativo detrás. Pero a menudo utilizamos técnicas artísticas para que los mensajes sean lo más estéticos y agradables posible para el público. 

¿Qué momentos vive la publicidad de hoy en día? ¿A qué retos se enfrenta?
Actualmente la publicidad está en horas bajas. Pero esto no significa que la creatividad también lo esté. Los anunciantes trabajan cada vez con presupuestos más ajustados, se tiende a reutilizar campañas, a recortar medios, a internalizar procesos. Y en contrapartida los publicistas tenemos que buscar soluciones ingeniosas para trasmitir lo mismo que antes con menos recursos. Eso nos obliga a ser más creativos que nunca y a encontrar nuevas formas de conseguir notoriedad. La publicidad convencional en medios convencionales es cada vez menos eficaz. El reto es encontrar nuevos canales que nos permitan captar la atención del público y conseguir que interactúe con la marca. Para mí la clave está en internet, las nuevas tecnologías y las acciones de guerrilla. Tres actores montando una buena performance en la calle pueden generar una viralidad y notoriedad enormes. Que una marca consiga empatizar con el público es mucho más fácil que antes, lo difícil es ofrecer a este público un discurso lo suficientemente bueno y honesto como para que los seguidores no te abandonen. 


¿Qué opinas acerca de quienes creen que el objetivo de la publicidad es manipularnos? ¿Añadirías algo en su beneficio?
La publicidad lo único que hace es presentar productos y servicios de una forma amena y atractiva para el público a quien van dirigidos. A partir de aquí cada uno es libre de elegir o no elegir estos productos y servicios. Evidentemente la publicidad tiene que ser veraz y existen mecanismos de control que garantizan que así sea. 


¿Cómo sería el mundo de hoy sin publicidad?
¡Muy aburrido! Y lleno de productos similares, sin valor añadido. 

De hecho, aún sin llamarse publicidad como tal, desde el siglo XI se ha usado el arte de convencer y persuadir para vender los propios productos anunciando las maravillas de éstos. ¿Podría decirse entonces que la publicidad nace de la necesidad de supervivencia?
Nace de la necesidad de interrelacionarnos y comunicarnos dentro de una sociedad basada en el intercambio. “Yo tengo esto y te lo ofrezco de la mejor manera”. Cuando queremos gustar a alguien nos presentamos con nuestra mejor sonrisa, por lo tanto es normal que a medida que los pequeños productores empezaron a comercializar sus productos los presentasen al público mostrando sus mejores virtudes. 


lunes, 4 de marzo de 2013

JAVIER CÁRDENAS



 "Somos un grupo de soñadores que creemos que las cosas se pueden cambiar"

 

En 1970 nació en Barcelona un soñador empedernido que, en cualquier medio, iba a marcar un antes y un después por no tener pelos en la lengua. Pasó por diferentes programas de televisión, Crónicas Marcianas entre ellos, donde su cara se convirtió en familiar para el gran público. No obstante, su Premio Ondas en 2008 corroboró que su medio era la radio y que la innovacion en ésta iba a sumar una audiencia de 4 millones de oyentes en su último y actual programa dirigido a los soñadores más optimistas: Levántate y Cárdenas, cada mañana de 6.00 a 10.00 am en Europa FM.



Buenos días Javier. Sinceramente, es un placer poder entrevistarte, ya que no sólo perteneces a la memoria de divertidos momentos televisivos y radiofónicos de la generación de mi padre sino que, cada vez más, la mía va formando parte de vuestra audiencia. Pretendo acercarte, si cabe, un poco más a este tipo de público que aún desconoce tu programa.  

Buenos días. Es normal, ya que los de tu generación suelen conocerme de cuando estaba en televisión.


Has trabajado en televisión, en radio e, incluso, has lanzado una película…

Sí, una como director y productor. Hice dos más como actor simplemente. Pero sí, he hecho diferentes cosas.


Finalmente, has terminado trabajando en radio. ¿Cuál es tu posición en el programa que presentas?

Se trata de un programa que pensé hace 6 años. Pocos apostaban por él porque era muy radical en algunas cosas, compaginaba temas científicos con humor, y entendían que la gente a la que le gusta los temas científicos pasa de los temas de humor y al revés. Y bueno, la verdad es que finalmente apostó por mí Cadena Dial, una cadena que no iba demasiado bien en aquel momento, y es que según ellos “no perdían nada”. Y en un solo año pasamos a ser una cadena que no iba demasiado bien a ser el cuarto programa de audiencia en España.  Luchamos contra los clichés, los cuales están muy arraigados en España. Cuando se cree en algo, cuesta mucho que la gente cambie el chip, y no sólo sucede en radio, sino que pasa en todo. ¿Por qué a alguien a quién le gusta la ciencia no puede tener sentido del humor? Porque a mí me apasiona la historia y sin embargo creo tener bastante sentido del humor, ¿no?.


Los contrastes nunca aburren, ¿no?

Yo también lo creo. Lo que aburre es hacer siempre lo mismo.


Y echando un poco la vista atrás… ¿cómo entraste en el mundo periodístico?

Empecé muy jovencito en el colegio, con 10 años. A mí me gustaba el básquet, pero aunque era mi pasión, yo era muy malo (aunque más tarde acabé jugando en el Barça). Así que me tocó radio y desde que empecé, no paré. 


¿Te gustó tanto que te quedaste?

Al principio me fastidiaba el madrugón de los sábados y domingos, ya que era en fin de semana. Ahí coincidí con gente como Jordi Basté, en el mismo programa, que es un auténtico genio de la comunicación. Y la verdad es que empezamos, empezamos y empezamos… y poco a poco me fui quedando, hasta el día de hoy.


¿Qué es lo que te aporta la radio que no te aporta la televisión?

La radio me lo aporta todo. Me permite ser Javier Cárdenas. No un tío que, de pronto, tiene que presentar Vídeos de Primera o Gente con Chispa o, por ejemplo, estar de colaborador como en Crónicas Marcianas donde hay un director que te marca lo que tienes que hacer y que, además, no te puedes salir de ahí porque es tu función y punto… Claro, cuando tú tienes que pagarte una hipoteca, debes ganarte la vida y deberías hacer algo con lo que disfrutaras… pasas a ser muy infeliz. En la radio, la ventaja que tengo, es que puedo ser yo mismo y hablar de lo que realmente me gusta, me preocupa y me divierte. La radio para mí lo es todo, todo, todo. Y gracias a la radio gané un Premio Ondas que con la televisión, por ejemplo, nunca hubiera ganado.


¿Están los límites mucho más desmarcados?

Absolutamente. Yo en cinco minutos paso de una sección científica a una broma con un micrófono oculto y, a continuación, a dar las gracias a una persona por antena. Pasamos por tres estados de ánimo muy diferentes. En televisión eso es imposible.


¿Esta ausencia de límites existe porque se trata de tu programa o sucede también en el resto de programas de radio?

Una inmensa mayoría de programas de radio va con guión. Como tú has visto, aquí no hay guión, puesto que me parece algo lamentable en la radio. En la radio tienes que ser tú mismo y debes poderte amoldar a tus colaboradores dependiendo de tus estados de ánimo y del tema determinado del que se hable. Si vas con un guión, de ahí no sales, estás encorsetado. Esto lo aprendí con dos genios de la radio, Alfonso Arus y Sergi Mas. Y lo aprendí desde pequeñito: la radio es improvisación. Ojo, con mucho trabajo detrás. 


En este caso, la formalidad en la base y la informalidad en la presentación, ¿no?

Claro. Tenemos que tener mucho trabajo hecho para poder improvisar. Es la única forma. Si no tienes mucho trabajo te obligas a emitir sólo lo poco que tienes. Y ahí corres el riesgo. Pero yo tengo la suerte de tener 22 personas en el equipo. Podría tener la mitad y ganar más dinero pero prefiero tener 22 personas y tener dónde elegir.


Hace poco escuché una frase que decía “la valentía se mide no por aquello que estás dispuesto a ganar, sino por aquello que estás dispuesto a perder” (Risto Mejide). Después leí otra que decía “Me voy porque no aporto nada en este programa. Mi presencia aquí es gratuita” (Javier Cárdenas)…

Esa la pronuncié yo cuando me fui del programa TAL CUAL, de Antena 3.