miércoles, 23 de julio de 2014

TE DEJO



Te dejo porque pinté susurros para los que, los únicos oídos sordos, fueron los tuyos.  Te dejo porque la dejada fui yo desde el momento en el que comencé a ser la única que besaba. Te dejo porque he sido un yo contigo. Un yo contigo en el que he perdido una importante parte de mí.

La parte con la que soñaba.

Te dejo porque has ralentizado mis ganas, mis sueños y casi todas mis emociones. Porque te has convertido en un ibuprofeno de lo que sentía hacia ti. Porque has sido un tropiezo en mi vida, las espinas de mi rosa y, en esta relación, una experiencia más agria que dulce.

Comencé a tu lado lo que, creía, sería el libro más bonito de la historia. Aquel al que no se le terminaran los capítulos, aquel en el que me apeteciese doblar la esquina de cada página para recordarme que, en ella, había algún instante inolvidable plasmado en la memoria de nuestra relación. Y, sin embargo, no hice más que coleccionar páginas en blanco. Espacios vacíos en los que escribir aquello que, diariamente, quería que sucediese. Un libro al que terminaron poniéndole tinta mis sueños frustrados, la forma en la que no me mirabas, y las caricias que no recibí.  

Una obra titulada “Ojalá tú”.

Un libro que hoy saco de la estantería de mis esperanzas vacías, para venderlo en una tienda de segunda mano. Una tienda en la que además, todo aquello que se vende, son sentimientos en liquidación.

Te dejo.

Pero sobre todo, si te dejo con algo, es con las ganas.

Con las ganas de haber podido saber lo que hubiera sido nuestra vida en común. Con las ganas de que me quedase contigo aún recibiendo una cuarta parte de lo que te daba. Con las ganas de que me conformase con lo que ni siquiera merecía y, con las ganas, amigo, de que te dijera a todo que sí.

Así que llegados a este punto, y tras agotar la paciencia que nunca tuve, te confieso que soy intolerante. Intolerante a la infelicidad. Tú has sido mi alergia, y nuestra relación un sarpullido. Hoy entiendo que lo único en común que hubo entre nosotros, fue la idiotez.

La mía, la que tuve cuando decidí quedarme contigo.


La tuya, la que llevas impregnada en ti.  



Noemí Carnicero Sans

13 comentarios:

  1. De verdad que hay días en que las cosas vienen a nosotros sin buscarlo.

    Dedicado a ti, mi dulce amiga.

    Tú sí que sabes....

    SIEMPRE SUMANDO

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  2. Se me hace muy ardido. Pero justo así es como me siento. Muy ardida. Y son palabras, sentimientos, que no me atrevo a escribir. Así que graciar por escribirlo por todas nosotras, las ardidas, las dejadas y las que dejan para tener un futuro mejor.

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  3. ASI ME SIENTO YO CUANDO YA HAN PASADO TRES MESES, ESTOY RECOMPONIENDO MIS PEDACITOS DESECHOS, CON PACIENCIA, Y EL APOYO DE MIS AMIGOS, QUE SIEMPRE ESTAN AHI, ESPERO PODER QUITAR LAS TIRITAS AL CORAZON ALGUNA VEZ

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  4. Que fenomenal texto
    Creen que exista algún problema si lo mencionó en un taller de psicología (por supuesto citando el lugar y a la autora)

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  5. Excelente escrito!!!, gracias por encontrar las palabras exactas que reflejan mis sentimientos y pensamientos, un abrazo!

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  6. Me hubiera gustado tener este texto hace casi dos años atrás... de todas formas lo publique con algunas modificaciones en pasado! Estas citada Noemi. Gracias por compartir tu forma de expresión!!!

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  7. 💔💔💔 Hoy que paso por esto, me da fuertemente un punsado en el pecho!!😢

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  8. Te entiendo completamente... engañarte diariamente, decirte a ti misma que Él es el indicado, que es cuestión de tiempo, que las cosas van a cambiar y te va a tratar y amar tan bien como tu a él.... pero no. Nada de eso sucede y cuando rompes los hilos que los unen él se desespera por no dejarte ir y esta vez ya no te quedas porque te diste cuenta de que merecías más.

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  9. Genial!!! Simplemente genial!!!
    Lo tomo ya mismo!!!
    GRacias x el blog:) es lo mas....
    besoss Muuuaaa

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  10. Y que hacer en ese momento, se puede realmente cerrar la pagina, dejarlo todo, cuando al principio empezaste diciendo si, esta vez pondré todo de mi, cerraste otras paginas para dedicarte solo a esta, que hacer cuando crees que aun se puede, a pesar de no haber caricias, ni un te quiero, a pesar de no haber ni mierda y de no recibir nada, acaso dejar todo es lo ideal? Me siento malisimo, porque yo no se, no se si volveré a sentir esto, no se si sea lo ideal, lo correcto, dejar todo. Yo insisto en que puede haber una ultima lucha, la ultima batalla, la guerra no esta perdida aun, voy a permitirme e intentar una vez más, porque aun creo que puedo salir dichoso y feliz, aun creo en el maldito amor y que por fin, por una ultima puta vez en mi vida creo que alguien que recibe mucho amor, si puede valorarlo y entregarme al menos una parte de lo que le doy. Porque a Dios le dije semanas atrás, si es para mi, solo si es para mi, ya no me hagas sufrir y callar mas, ya por favor para con la tortura y déjame ser feliz, con los problemas que vengan, los superaremos juntos, pero ya no me hagas sufrir más y dale sabiduría a esa persona para valore todo lo que le entrego, te lo dejo en tu manos señor, y si me equivoque, pues igual gracias, porque por una vez más, intente ser feliz y puede que lo haya sido, así hayan sido solo unos momentos.

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