sábado, 8 de agosto de 2015

COMENZAR

Es mucho más que partir de cero.

Es comenzar de nuevo.

Empezar otra vez pero, ahora, con todo lo que has aprendido. Con tus errores y con tus virtudes, con tus éxitos y con tus fracasos, con lo que te dieron y con lo que te faltó.

Es comenzar de nuevo, más que de cero, porque no estás volviendo hacia atrás. No se trata de desandar el camino recorrido, tampoco de borrar las huellas que te trajeron hasta aquí. Se trata de continuar en otra dirección, en aquella en la que no necesites perderte para encontrarte. 

Aquella donde, ahora, la brújula seas tú.


Noemí Carnicero Sans

SIEMPRE UN POCO MÍO


Serás siempre un poco mío.

Como los besos que des a otras cuando lleven un poco de lo que aprendiste en mis labios. Como cuando en la cama sus gemidos no se parezcan a los míos y, entonces, te acuerdes de mí.

Serás siempre un poco mío cada vez que abraces a otra y tus latidos sigan golpeándote los recuerdos al mismo ritmo. A aquel ni que se inmuta cuando una caricia no sabe traspasar más que la piel.

Seguirás siendo mío cuando un olor te devuelva mi imagen, cuando lo que te quedó pendiente conmigo sea lo primero que hagas con ella. Cuando la complicidad que no sientes en sus miradas te remueva el remordimiento por estar acordándote de mí.

Y es que yo.
Yo fui la causa, la consecuencia y la solución.

La misma que te quiso a rabiar y la que se acuerda de ti. La que te busca en los sueños que revuelven un pasado al que solo se le da al Play cuando sabe que estoy en Standby.

Porque desde ahí es desde donde suceden las cosas.
Desde el fondo.

Desde el fondo del alma,
De los recuerdos,
Y del corazón.


Noemí Carnicero Sans.



PUEDE



Puede que si vuelves a abrazarme,
Desafíes a todas aquellas lágrimas con las que te he llorado.
Puede que todo este tiempo deje de servir,
Porque a poco centímetros de ti
Es a aquellos en los que todas mis fortalezas se vienen abajo.
A pocos segundos de la promesa que rompimos,
De aquel beso de tu boca,
De aquella forma de decirnos que aunque así no,
Sí.
Que los recuerdos siguen alimentando este deseo,
La pena de nuestro "no pudo ser",
La nostalgia de todo lo que fuimos.
Porque eras aquella nube sin forma,
Aquel mar sin olas,
Y aquella casa sin cimientos con la que mi amor, desde que aprendí a suspirar por ti, se tambaleaba.
Como se tambalea aquello que quiero pero no puede ser,
Como se tambalea el que lo intenta sin estar preparado.
Pero te sueño.
Sigues despertándome todas las madrugadas.
Sigues dibujando el punto de todos mis interrogantes.
Sigues acelerando todos mis jadeos.
Porque sigues siendo tú,
Porque sigue tratándose de ti.
El que desterró del diccionario un "ojalá" para enclavar su nombre.
El que retó a los sueños a seguir apareciendo bajo la misma definición.
El mismo que, bajo el desafío de un suspiro incontrolado, me hizo desear una vida entera a su lado.
Un deseo tan fugaz como aquella lágrima de San Lorenzo.
La misma a la que te pedí.
Parecida a la que lloré.


Noemí Carnicero Sans



TÚ NO PASAS; TÚ, SUCEDES


Como suceden todas aquellas cosas que nos dejan huella en el corazón.

Como sucede todo aquello que nos deja con la sensación de que, hasta entonces, no nos había sucedido nada.
Porque sucedes.
Apareces y aconteces.
Conviertes en activa la pasiva provocando que un proceso tan automático como respirar requiera de nuevo de mi atención y de mi aprendizaje.
Porque me ahogo.
Porque cuando no me faltas tú, me falta el aire.
Y es que quiero perderme.
En tus ojos.
Y que nadie me rescate.
Que mi brújula se quede sin pila y mi timón sin rumbo. 
Y que al acelerar, nos dejen sin frenos.
Que contigo, lo quiero todo. 

Noemí Carnicero Sans